Según los resultados del Ranking C³ 2025, la mayoría de las empresas prefiere la innovación abierta para desarrollar nuevos procesos, pero también mostró que el trabajo con startups no es prioridad todavía. Aquí, expertos analizan los desafíos.
Publicado en Diario Financiero.
A la hora de avanzar en nuevos procesos y desarrollos innovadores, el 80% de las empresas decide apostar por la innovación abierta, según revela el Ranking C³ elaborado por la consultora Brinca, lo que poco a poco está abriendo las puertas al trabajo conjunto con startups.
“La evolución de la innovación corporativa ha sido en respuesta a los ciclos del mercado. Muchas de las industrias participantes de nuestro ranking mostraron avances significativos en la integración de la innovación en procesos, aumento de la colaboración inter-áreas, priorizando la innovación incremental y su impacto en el core business”, detalla la directora de proyectos de Brinca, Javiera Kowaleczko.
“Vemos que efectivamente hay una evolución, en donde las empresas se han ido convenciendo del valor que tiene colaborar con actores externos, para poder resolver desafíos internos”, analiza Arturo Labbé, director de Corporate Venturing de ChileGlobal Ventures, área de emprendimiento, innovación e inversión de Fundación Chile.
Añade que se pueden ver avances en las estructuras de los equipos de innovación, los recursos y sus gobernanzas: “Existe una transición, por ejemplo, en la reportería de estas áreas. En un principio, se alojaban en marketing o sustentabilidad y, actualmente, existen diversos casos que se reportan directamente al gerente general. Los equipos de innovación se han fortalecido con profesionales expertos en la materia, logrando una aproximación más sofisticada y con mayor impacto”.
Para el docente de la Escuela de Negocios de la universidad Adolfo Ibáñez, Javier Traslaviña, al trabajar la innovación, las empresas que lideran el ranking han abordado el liderazgo, han acompañado y promovido una comprensión del sentido de la organización o trabajan en procesos medibles y sostenibles en el tiempo.
Falta integración
Si bien hay interés por incorporar a la cultura interna el trabajo de startups para fomentar la innovación, lo cierto es que no es una prioridad todavía. El 25% declaró haber invertido en alguna de ellas como parte de su estrategia de innovación, mientras que un 25% dijo que le gustaría hacerlo y un 50% indicó que no estaba dentro de sus prioridades abordarlo.
De todas formas, Kowaleczko sostiene que se ve una fuerte vinculación con startups, ‘donde se han ido sofisticando las palancas para activarla: concursos abiertos, venture client, corporates venture capital. Estas palancas todavía tienen un trabajo más de exploración, pero hay muchas barreras y fricciones en la relación entre corporativo y startup, particularmente en los temas legales, operacionales y de infraestructura digital’.
Labbé acota que esta relación es fundamental, necesaria y sinérgica, es un escenario de disrupción digital que está desafiando a todas las industrias y exigiendo a las empresas respuestas cada vez más inmediatas. Y esas respuestas ‘muchas veces están en las startups, que están de forma permanente irrumpiendo con nuevas soluciones y propuestas de valor al mercado. Más que verlas como amenazas, se deben ver como partners que permiten dar respuesta en tiempo y forma a las nuevas demandas’, indica.
Con ellas, dice, se puede tener validación comercial, más clientes, ofrecer nuevos canales de distribución, tecnología, know-how, entre otros: ‘Ambos se necesitan y la vinculación termina siendo virtuosa’. El desafío apunta a promover esta vinculación con una alianza ágil y con menos fricción, y para ello es clave generar procesos que permitan acortar los tiempos de contratación, para probar y validar más soluciones. ‘Es fundamental que la gerencia y las áreas de finanzas, compras y legales comprendan los beneficios de trabajar con startups y la importancia de habilitar espacios donde se pueda probar rápido, aprender rápido y decidir rápido’, destaca Labbé. Traslaviña plantea que las startups también tienen el deber de ‘entender en profundidad cuáles son los problemas que la organización, en su ámbito de explotación actual, tiene por resolver y cuya solución que provenga desde fuera de la caja de la organización, se pueda integrar de forma efectiva generando impacto medible’. El problema, indica, es que existe una ‘suerte de desconexión’ entre ellas, lo que puede impedir tender los puentes para colaborar.
Para ello es importante trabajar con objetivos medibles y comunicarlos, que visibilicen no solo lo económico, sino también la exposición a nuevas tecnologías, el aprendizaje interno, los efectos en la cultura organizacional y el impacto que estas colaboraciones generan en el ecosistema. ‘La innovación abierta entrega múltiples beneficios, pero para capturar su valor es esencial cuantificarlos y comunicarlos adecuadamente. En muchos casos, los resultados no son inmediatos y, por lo mismo, se vuelve aún más relevante compartir con toda la organización las acciones realizadas, los avances obtenidos, los hitos alcanzados y los próximos pasos’, concluye Labbé.
Si bien hay interés por incorporar a la cultura interna el trabajo de startups para fomentar la innovación, aún no es una prioridad. El 25% declaró haber invertido en alguna de ellas como parte de su estrategia de innovación, mientras que un 25% dijo que le gustaría hacerlo y un 50% indicó que no estaba dentro de sus prioridades abordarlo.